Ron Wyatt (1933-1999) fue un anestesista de
enfermería en un hospital en Madison, Tennessee. A la edad de 27 vio una imagen
en la revista Life Magazine del sitio
Durupinar —Una formación rocosa natural con forma de bote— en el este de
Turquía. Circuló la especulación febril de que eso podría ser lo que quedó del
Arca de Noé. Esto encendió la chispa del interés de Wyatt, y fue lo que dio
inicio a su larga carrera amateur como pseudo arquéologo sensacionalista.
Durante los últimos 22 años de su vida él hizo
numerosos viajes a Medio Oriente. Las afirmaciones asociadas con sus
“descubrimientos” hacen que el “Indiana Jones” de Harrison Ford palidezca en el
olvido. Sin embargo, hoy, más de una década después de su muerte, los actuales
golpes de pechos de sus “hallazgos” sin paralelos son promulgados vía web por
la Wyatt Archaeological Research, y
las distintas facciones competitivas que publican sus proezas.
Su obra ha sido desacreditada completamente por
los arqueólogos profesionales y por eruditos bíblicos de renombre. El 8 de
agosto de 1996, Joe Zias, Conservador de Antropología/Arqueología con la
Autoridad de Antigüedades de Israel (Jerusalén), publicaron la siguiente
declaración:
“El señor Ron Wyatt ni es un arqueólogo ni ha
llevado a cabo una excavación autorizada legalmente en Israel o Jerusalén. Para
realizar este tipo de excavaciones uno debe poseer por lo menos una
licenciatura en arqueología la cual él no posee a pesar de que él afirme lo
contrario. Creemos que sus afirmaciones están al borde de lo absurdo puesto que
no cuentan con una base científica ni han sido publicadas en una revista
profesional. Estas caen en la categoría de basura de esa que se encuentra en
tabloides como National Enquirer, Sun, etc. Es sorprendente que haya alguien que le crea” (http://www.tentmaker.org/WAR/Zias.html)
La afiliación religiosa de Wyatt
era con la secta Adventista del Séptimo Día. Irónicamente, la mayoría de las
exposiciones del caballero son avaladas por dos eruditos de su propia
denominación, Russell R. y Colin D. Standish.
Los hermanos Standish eran
gemelos idénticos que provenían de New South Wales, Australia. Russell (quien
murió en 2008) era médico, administrador de hospitales y un médico misionero;
Colin es el fundador y presidente del Hartland College en Virginia. Ambos
fueron ordenados como ministros por el ala conservadora de la Iglesia
Adventista del Séptimo Día. Ellos han sido escritores prolíficos, coautores de
muchos libros, entre ellos Las Reliquias
Sagradas o Revelacion— Recientes Afirmaciones Arqueológicas
Evaluadas [Al cual llamaremos HRR].
ALEGADOS
DESCUBRIMIENTOS
Según el libro antes
mencionado, Wyatt descubrió o identificó
aproximadamente noventa y dos reliquias o sitios (HRR, 7-10). Esto incluye:
- El hogar de Noé y una inscripción acerca del
Diluvio en ese lugar,
- Vallas de la granja de Noé,
- Anclas de piedra del Arca de Noé,
- Piso de madera laminado del Arca,
- El Altar de Noé,
- Tumbas con las lápidas de Noé y su esposa,
- La localización exacta del cruce del Mar Rojo,
- Las ruedas de los carruajes egipcios involucrados en
la persecución de los Israelitas,
- El Libro de la Ley escrito por Moisés sobre piel de
animales,
- Oro del Becerro de Oro creado por Aarón,
- El
Arca del Pacto,
- Las Tablas de los Diez Mandamientos,
- La Mesa de los Panes de la Proposición del
Tabernáculo,
- La espada de Goliat,
- La tumba de Jesús y la piedra que sellaba la tumba,
- Una muestra de sangre seca de Cristo, probando la
veracidad del nacimiento virginal por medio del “conteo de cromosomas”,
etc.
¡Si todas las afirmaciones de
Wyatt fueran ciertas, él sería el arqueólogo más notable en la historia de la
disciplina escolástica! Y sin embargo, él no tuvo credibilidad ante ninguno de
los eruditos reconocidos; él era y es venerado solamente por una banda de
crédulos, aunque devotos, discípulos sectarios.
SERIOS PROBLEMAS
En esta breve revisión del libro
de los hermanos Standish, ofrecemos dos devastadores ejemplos de los fraudes
perpetrados por Ron Wyatt. De hecho, los noventa y nueve ejemplos promovidos
por Wyatt y sus seguidores, ¡son una “casa de naipes” que cae bajo el peso de
su propia insensatez!
Considere los siguientes dos que son de los ejemplos más
sensacionales
HUESOS Y RUEDAS DE CARRUAJES
Wyatt afirmaba que había
encontrado el lugar exacto donde los israelitas habían cruzado el Mar Rojo
sobre terreno seco, antes que las aguas se volvieran a juntar y ahogaran a las
fuerzas de Faraón. Él contendía haber explorado el suelo del Golfo de Áqaba,
usando herramientas de buceo. Supuestamente, una “litera de vehículo” en forma
de rueda, estructuras, y los huesos de humanos y caballos esparcidos sobre una
extensa capa de arena.
Varias cosas se pueden decir
acerca de esta afirmación (HRR, 184ss). Primero, el sitio de la ruta del éxodo,
como está descrito en Éx. 14:1ss, es algo bastante disputado. Los tres sitios
específicos mencionados en el registro de Moisés (v. 2) “se han perdido en las
arenas del tiempo” (Bruckner, 2008, 129). Nadie conoce el lugar preciso de ese
cruce. La erudición conservadora argumenta fuertemente que Israel cruzó el
Golfo de Suez (Vos, 2003, 104ss), y no el Golfo de Áqaba, como Wyatt contendía.
Segundo, Wyatt afirmaba que él
estaba utilizando un simple equipo de buceo recreacional cuando descubrió estas
ruedas, etc. a una profundidad de aproximadamente 200 pies en el Golfo. Sin
embargo, el equipo de buceo ordinario está diseñado para trabajar cómodamente
sólo a profundidades de aproximadamente 125-130 pies. Más allá de eso se
necesita un equipo mucho más sofisticado.
Tercero, se nos dice que el
ejército de Faraón fue destruido “en medio del mar” (Éx. 14:23) lo cual, según
las medidas de la Armada Británica, está a casi 2,800 pies de profundidad en medio del Áqaba. ¡Esto difícilmente
armoniza con los “descubrimientos” a 200 pies de Wyatt!
Luego está el asunto de los
huesos— de caballos y de hombres— que encontró Wyatt, supuestamente. Recordemos
que la destrucción del ejército de Faraón se dio hace unos 3,500 años. Compare esto con los siguientes hechos. El Titanic se hundió
en 1912 y naufragaron 1,553 personas. En 1985, 73 años después de la catástrofe del Atlántico, el barco hundido
fue descubierto y explorado. Se diseñaron cámaras de TV para usar bajo el agua
y equipo especial de vídeo, y además, se tomaron más de 53,000 fotos. No se
encontraron restos de un solo individuo —ni piel ni huesos. Todo había sido
completamente consumido por los peces, crustáceos, y los efectos destructivos
del agua salada (HRR, 179ss).
Luego de sus extensivas
investigaciones, los hermanos Standish declararon que ninguna rueda de
carruajes, ni restos de huesos de humanos o de caballos encontrados en el Golfo
de Áqaba, fueron alguna vez sometidos a exámenes y pruebas de las autoridades
científicas (HRR, 283-284). A pesar de este hecho, el sitio web del Museo Wyatt
dice: “Ron realmente encontró el núcleo de una rueda de la cual salían ocho
rayos dándole forma”.
¡De hecho, él afirmaba haber
encontrado ruedas con 4, 6, y 8 rayos! Una autoridad asevera que la videocinta que
Wyatt empleó para mostrar estos “artefactos” bajo el agua, parece ser un
fraude; él lo desafió a testear estos artículos con una prueba de Carbono 14
—si es que en realidad tenían una muestra auténtica de algo (Zias, op. cit).
LA ALEGACIÓN EN CUANTO A LA SANGRE DE CRISTO
Los problemas asociados con los alegados
descubrimientos de Wyatt son astronómicos —más allá de nuestra capacidad de
poder calcular.
Tome, por ejemplo, la aseveración
de que él encontró un residuo de la sangre seca de Cristo la cual había goteado
hasta el propiciatorio del Arca del Pacto, localizada dentro de una cueva
asociada con el templo original de Salomón en Jerusalén.
Una de las pruebas que presentan
los defensores de Wyatt fue tomada y regresada a Nashville, Tennessee donde
Wyatt tenía la “sangre” analizada en un laboratorio.
En otra ocasión, en una
entrevista con Russell Standish, Wyatt afirmaba que las muestras fueron
estudiadas en un laboratorio en Jerusalén.
La contradicción salta a la
vista.
¿Dónde estaba el laboratorio?
¿Están aún las muestras allí ya que se alega que habían fluido copiosas
cantidades de sangre? ¿Dónde están los registros de las pruebas? ¿Se pueden
tomar otras muestras? ¿Hay alguna clase de evidencia acerca de este descubrimiento?
¿Por qué nunca se presentó la evidencia para un examen crítico y científico?
Una explicación que se da es que
las autoridades de Israel que se contara la historia debido a que la
localización del arca estaba muy cerca de uno de los sitios más sagrados de los
islámicos, y el anuncio hubiera precipitado un conflicto violento entre judíos
zelotes y los musulmanes.
Sin embargo, al mismo tiempo,
Wyatt estaba “cotorreando” la historia del descubrimiento en Europa,
Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda (HRR, 5, 55, 89), ¡Y sin censura alguna
de parte del gobierno de Israel! La realidad es que, según los abogados de
Wyatt, Joe Zias de las Antigüedades de Israel (dado como referencia arriba) “dotó
de toda autoridad para la entrega pública del reporte de las muestras de Wyatt”
(HRR, 90). Entonces ¿por qué no mostrar al mundo las pruebas concretas?
Por otra parte, ¡Wyatt afirmaba
que “un ángel” le prohibió dar más detalles acerca de sus descubrimientos!
(HRR, 70, 90, 285). Hay otros relatos acerca de apariciones “angelicales”, y
aun una afirmación de haber visto a Cristo
(HRR, 127ss).
De manera incidental, la razón
por la cual Wyatt sabía que había
visto a Jesús era ¡porque el Señor “estaba vestido exactamente como Ellen White
[la auto proclamada “profetisa” de la Iglesia Adventista del Séptimo Día] lo
había visto en visión, con el borde azul en la basta de su túnica”!
CONCLUSIÓN
Ninguna persona racional está
bajo la obligación de aceptar las aseveraciones de Wyatt debido a la carencia
de pruebas creíbles. En cambio, era su deber proveer evidencia concreta para la
observación y las pruebas de las afirmaciones realizadas. Nunca lo hizo. Sus
presunciones fueron todas espurias.
Aquellos interesados en
investigar la veracidad de las afirmaciones de Wyatt deberían conseguir una
copia de Holy Relics or Revelation (Hartland
Publications, Box 1, Rapidan, VA22733).
Referencias
- Bruckner,
James. 2008. Exodus, Peabody, MA: Hendrickson.
- Standish,
Russell R. and Colin D. Standish. 1999. Holy Relics or Revelation
– Recent Astounding Archaeological Claims Evaluated. Rapidan,
VA: Hartland Publications.
- Vow,
Howard. 2003. Wycliffe Historical Geography of Bible Lands –
Revised. Peabody, MA: Hendrickson.
- Wyatt
Museum – http://www.wyattmuseum.com/red-sea-crossing-05.htm